Serapias perez-chiscanoi
Sobre la Orquídea
La Serapias perez-chiscanoi, es una orquídea endémica de la mitad occidental de la Península Ibérica. También se la conoce como Gallo de Chiscano, Orquídea de Chiscano o Serapia verde. Fue descubierta en 1976 por el botánico extremeño José Luis Pérez Chiscano en Badajoz, y formalmente descrita por él mismo en 1988 como Serapias viridis. En 1990, Carmen Acedo Casado la rebautizó en honor a su descubridor, ya que el nombre S. viridis ya había sido otorgado a otra especie brasileña. Se distingue por su apariencia estable y uniforme, con flores de tonos pálidos o verdosos, a diferencia de la mayoría del género Serapias, de flores rojas.
Descripción morfológica: Es una planta que mide generalmente entre 15 y 40 cm de altura (excepcionalmente hasta 46 cm) y contiene dos estolones ovoides. Presenta de 2 a 10 hojas de forma lanceolada. La inflorescencia es corta, densa y de apariencia "retorcida", agrupando entre 3 y 11 flores grandes. Su labelo (el pétalo inferior) mide entre 22 y 31 mm y se divide en el hipoquilo (escondido dentro de la flor en forma de casco) y el epiquilo o lengua, que sobresale formando un ángulo de 45 a 90 grados. A pesar de su característica apariencia verde pálido, la planta presenta dos variaciones principales de color: la "verde" (completamente pálida y verdosa) y la "rojiza" (con coloraciones o líneas rojizas/rosadas en las venas de las hojas, brácteas, ovario y partes del labelo).
Biología y ecología: Destaca por su reproducción casi exclusiva por autofecundación al 100% (autogamia), un proceso conocido como cleistogamia donde el polen se desintegra sobre el estigma antes de que la flor se abra. Esta estrategia le permite obtener porcentajes de fructificación excepcionales, alrededor del 92%, sin depender de los insectos polinizadores ni producir néctar. Florece durante la primavera, generalmente entre inicios de abril y mediados de mayo. Además de las semillas, puede reproducirse vegetativamente creando nuevos brotes alrededor de la planta madre. Las hojas de las rosetas vegetativas jóvenes son significativamente más largas que las de las plantas adultas en floración.
Hábitat y distribución: La Serapias perez-chiscanoi exige un hábitat de prados y pastizales húmedos no alterados. Prefiere suelos sueltos, de origen sedimentario, ligeramente ácidos, ricos en sílice y muy pobres en nutrientes. Tolera zonas de inundación temporal (como cunetas de carreteras o márgenes de dehesas) pero no el encharcamiento permanente. Es un endemismo exclusivo y raro, concentrado principalmente en Extremadura (España), especialmente en la cuenca del río Guadiana y algunos tramos del Tajo. También se encuentran poblaciones dispersas en Castilla-La Mancha (Toledo) y varias localizaciones en Portugal (Algarve, Baixo Alentejo, Beira Litoral, Ribatejo, Trás-os-Montes e Alto Douro).
Estado de conservación: Catalogada "en peligro de extinción" en Extremadura, la especie ha sufrido desapariciones alarmantes. Las principales amenazas incluyen las obras públicas, la agricultura intensiva, el uso de fertilizantes, la alteración de los usos del suelo y la presión del pastoreo.
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